Falsos mitos sobre los helados

'Los helados son golosinas que no alimentan', 'los helados irritan la garganta', 'comer helados provoca dolor de cabeza'... ¿Quién no ha escuchado alguna vez una de estas afirmaciones? Descubre los argumentos que rechazan algunos de estos mitos asociados al consumo de los helados

Los helados son golosinas que no alimentan y engordan
Los helados aportan contenidos interesantes de diversos nutrientes, como las proteínas, el calcio o la vitamina B. Y no se puede afirmar que engorden porque dependerá del resto de la dieta. El contenido medio de una unidad o una porción de un helado aportaría una valor calórico inferior a una ración de pastel, comparable a una porción de queso y , obviamente, superior a una pieza de fruta.
Los helados contienen demasiado azúcar
Hay que tener en cuenta que una cierta cantidad de azúcar es conveniente para el organismo como fuente de energía. El porcentaje razonable de azúcares en la dieta diaria es de un 10% y el azúcar de un helado supondría entre un 4 y un 6% (de un total de 2000 calorías diarias).
Los helados provocan caries
Los helados contienen azúcares, pero éstos no son la única causa de la formación de caries, existen muchos otros factores determinantes. Además, al no permanecer excesivo tiempo en la boca e inducir a la salivación, no son alimentos que potencien excesivamente las caries si cuidamos adecuadamente la higiene bucal.
Los helados causan dolor de cabeza
La estimulación por el frío del paladar, sobre todo si es prolongada, puede causar dolor de cabeza. A pesar de ello, un estudio* demuestra que el consumo de helados no tiene una relevancia significativa y que por lo tanto, no se puede considerar un alimento especialmente migrañoso. Como precaución basta evitar el contacto prolongado del helado con la parte trasera del paladar.

* Estudio publicado por el Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona a cargo del equipo que lidera Abel Mariné (Director del DNB de la Universidad de Barcelona)
Los helados irritan la garganta y dificultan la digestión
Cuando el helado entra en contacto con la faringe ya ha experimentado un aumento de su temperatura, debajo de la lengua no suelen registrarse temperaturas inferiores a los 28ºC. Por ello no puede afirmarse que los helados irriten la garganta. En cuanto a la digestión, en su recorrido hacia el estómago el helado va atemperándose, por eso tampoco tiene un influencia negativa. No se puede decir lo mismo de las bebidas frías que por su rápida deglución, no dejan tiempo para esa bajada de temperatura.
Los diabéticos no pueden comer helado
Los helados con lactosa , al presentar lactosa como azúcar junto con grasas en su composición, y en algunos casos también fibra como los frutos secos, o la pulpa de frutas añadidas, producen una hiperglucemia menor en comparación con otros productos dulces. Así que , ocasionalmente, y siempre de forma moderada, podrían ser consumidos por pacientes diabéticos. Existe la opción de variedades "sin azúcar" con edulcorantes artificiales que evitan el problema.

Fuente: 'Libro Blanco de los Helados', elaborado por Catedráticos de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona (España)

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